~ "La imaginación crea la realidad." (Neville Goddard) ~


sábado, 23 de marzo de 2013

EL SECRETO DE LA ORACIÓN (Neville - 6 de octubre de 1967)

Neville Goddard (6 de octubre de 1967)


EL SECRETO DE LA ORACIÓN



El secreto de la oración bíblica, según se dijo en forma de parábola, es orar sin desfallecer. Tal parábola habla de una viuda, la cual persistía en venir a un juez pidiendo reparación. Al principio él no respondió, luego se dijo: “Aunque yo ni temo a Dios ni respeto al hombre, sin embargo yo la exoneraré, porque por sus muchas venidas, me cansa.” Las parábolas, como los sueños, contienen un solo flujo de verdad. Esta parábola insta a la persistencia en dominar el arte de la oración. Una vez que lo has dominado, vivirás en el estado de acción de gracias, y durante todo el día te dirás una y otra vez a tí mismo: “¡Gracias, Padre!”

Una oración de lo más eficaz se encuentra en el capítulo 11 del Libro de Juan, como: “Padre, te doy gracias porque me has escuchado, pues tú siempre me escuchas.” En este capítulo, se cuenta la historia de alguien que ha muerto y aparentemente se ha ido de este mundo. Pero la verdad es que nadie está muerto para tí, cuando tú sabes cómo orar. Ya no puedes tocar, ver u oír a aquellos que amas con tus sentidos mortales, pero si sabes cómo dar gracias, puedes moverte de tu cuerpo de oscuridad al mundo de la luz y encontrar a tus seres queridos ahí. Por lo tanto, el que aprenda cómo orar descubrirá el gran secreto de una vida plena y feliz.

En el capítulo 33 del Libro del Génesis, Jerusalén es llamada “Sichem”. Se dice que “Jacob vino a salvo a la ciudad de Sichem, que está en la tierra de Canaán. Allí erigió un altar y lo llamó El Elohey Israel, que significa 'el Dios de Israel'. Orientándose hacia Sichem (la verdadera dirección) Jacob permaneció en El Elohey Israel, que significa 'seguro en mente, cuerpo o bienes'.”

Se nos dice que Daniel se orientó a una ventana abierta, donde miró hacia Jerusalén. Y los del mundo musulmán rezan mirando hacia lo que ellos llaman la Meca. Pero debido a que el cristianismo tiene lugar dentro, las Escrituras están hablando de la Jerusalén dentro, y no en el exterior en absoluto. Cuando ores no te postres en el suelo y mires hacia algún lugar del este en el espacio, sino ajústate mentalmente a tu deseo cumplido. Aunque esta técnica es simple, se necesita práctica para llegar a dominarla. Tu verdadera dirección es hacia el conocimiento de lo que quieres. Conociendo tu deseo, apúntate directamente frente a él pensando desde su cumplimiento. Silencia todo pensamiento y permite que las puertas de tu mente se abran. Luego entra en tu deseo. Quédate con tu imaginación como tu compañera. Empieza pensando en tu imaginación como algo distinto de tí mismo, y finalmente sabrás que tú eres lo que anteriormente llamabas tu imaginación. Es posible amputar una mano, una pierna o varias partes del cuerpo – pero la imaginación no puede ser amputada ¡pues es tu Yo eterno!

Déjame mostrarte lo que quiero decir. Mientras estoy aquí en Los Ángeles, puedo desear estar en otra parte. El tiempo y las finanzas pueden no permitirlo, pero en mi imaginación yo puedo asumir que ya estoy allí. Ahora, por un mero acto de asunción de mi parte, Dios sale de este cuerpo. Si asumo que estoy en Nueva York, cualquier persona de Los Ángeles en que yo piense debe estar a 4.800 kilómetros de distancia. Ya no puedo pensar en ellos como si estuvieran en la misma calle o en las colinas al oeste de mí. Esa es mi prueba.

La palabra “oración” significa “movimiento hacia, acceso a, hacia o en la vecindad de”. Orientándome hacia Nueva York, he hecho un movimiento, un acceso a. Cuando actúo en la vecindad de, veo a mis amigos respectivos de New York. Habiendo hecho esto, he de tener plena confianza en mi imaginación, sabiendo que Él es el ser que hace el movimiento. Las palabras de Blake son ciertas: “El hombre es todo Imaginación, y Dios es el hombre y existe en nosotros y nosotros en Él. El cuerpo inmortal del hombre es la Imaginación, y eso es Dios mismo.”

Tú no sólo puedes moverte en el espacio, sino también en el tiempo y cumplir cada uno de tus deseos. La oración no tiene que estar limitada a lo que una persona llama “uno mismo”. Tú puedes orar por otro, sintiendo que ellos ya tienen lo que anteriormente querían, pues sentir es un movimiento. El primer acto creativo recogido en las Escrituras es el movimiento: “Dios se movía sobre la faz de las aguas.”

Un amigo recientemente tuvo una visión fantástica, durante la cual se preguntaba: “¿Aprendí algo?” y yo respondí: “Sí, aprendiste cómo moverte.” Entonces todo se transformó, mientras el conflicto se extinguía, una casucha se convirtió en un castillo, el campo de batalla en un mar de trigo maduro, y él fue escoltado a su hogar eterno. La oración es movimiento. Es aprender cómo moverse hacia un cambio en tu cuenta bancaria, tu estatus marital, o el mundo social. Aprende a dominar el arte del movimiento; pues después de moverte, el cambio comienza a surgir de lo profundo. La técnica de la oración es dominar tu movimiento interno. Si estás viendo cosas que te gustaría cambiar, muévete en tu imaginación a la posición que ocuparías después de que el cambio tuviera lugar.

Cada cosa y cada uno en tu mundo eres tú mismo exteriorizado. Cualquier petición de otro – oída por ti – no debería ser ignorada, ¡pues viene de ti mismo! Descendiste de un mundo de luz para confinarte a este cuerpo de oscuridad. Ahora siendo una chispa de un mundo infinito de luz, un día tú recordarás ese mundo y despertarás, pero mientras tanto debes aprender a ejercitar el poder de tu mente. Habiendo recordado el mundo infinito de luz, ahora yo sé que todo soy yo mismo, ya que todas las cosas están contenidas dentro de mí.

La oración es movimiento psicológico. Es el arte de moverse de un problema a su solución. Cuando una amiga llama, hablando de un problema, colgamos, y me muevo del estado del problema a su solución oyendo a la misma señora diciéndome que el problema ya está resuelto.

Un amigo recientemente compartió este sueño conmigo: Estábamos en un jardín y me contó todos sus deseos, cuando yo dije: “No los desees, ¡vívelos!” Esto es cierto. Desear es pensar ¡en! Vivir es pensar ¡desde! No pases por la vida deseando. Vive tu deseo. Cree que ya se ha cumplido. Cree que es verdad; pues una suposición, aunque falsa, si se persiste en ella, se solidificará en un hecho.

Cuando estás aprendiendo el arte de la oración, la persistencia es necesaria, como se nos dijo en la historia del hombre que – viniendo de noche – dijo: “Amigo, préstame tres hogazas de pan.” Aunque su amigo contestó: “Es tarde, la puerta está cerrada, mis hijos están en la cama, y yo no puedo bajar y servirte”, debido a la inoportunidad del hombre, su amigo le dio lo que quería. La palabra inoportunidad significa audaz atrevimiento. El hombre repitió y repitió su petición, poco dispuesto a aceptar un no por respuesta. Lo mismo es cierto de la historia de la viuda. Estas son todas parábolas contadas para ilustrar la oración.

La oración del Señor enseña la unicidad de todos nosotros. Comienza: “Padre nuestro”. Si Dios es nuestro Padre, ¿no somos uno? Independientemente de nuestra raza o color de piel, si tenemos un Padre común, debemos tener una hermandad común.

Finalmente todos vamos a saber que nosotros somos el Padre; pero mientras tanto, la persistencia es la clave para un cambio de vida – más ingresos, mayor reconocimiento, o lo que el deseo pueda ser. Si tu deseo no se cumple hoy, mañana, la semana próxima o el mes próximo – persiste, pues la persistencia, compensará. Todas tus oraciones serán respondidas si tú no te rindes.

Mi viejo amigo Abdullah me dio este ejercicio. Cada día me sentaría en mi sala de estar donde no pudiera ver el teléfono del pasillo. Con los ojos cerrados, yo asumiría que estaba en la silla junto al teléfono. Luego yo me sentiría de nuevo en la sala de estar. Esto lo hice una y otra vez, mientras descubría la sensación del movimiento de cambio. Este ejercicio fue muy útil para mí. Si lo intentas, descubrirás que te vuelves muy suelto con este ejercicio.

Practica el arte del movimiento, y un día descubrirás que por el mero hecho de imaginar, eres separado de tu cuerpo físico y colocado exactamente donde tú te estás imaginando que estás – tanto es así que tú eres visto por aquellos que están allí.

Siendo todo imaginación, tú debes estar donde tú estés con la imaginación. Moviéndote en tu imaginación, estás preparando un lugar para que tus deseos se cumplan. Luego vuelves, para caminar a través de una serie de acontecimientos que te llevarán a donde te has colocado. Con la imaginación, puedo ponerme donde yo desee estar. Me muevo y veo el mundo desde ahí. Luego vuelvo aquí, confiando en que – de un modo desconocido para mí – este ser que puede hacer todo y lo sabe todo, me llevará físicamente a través de un puente de incidentes a donde yo me he colocado. Puedes moverte en la imaginación a cualquier lugar y a cualquier tiempo. Habita ahí como si fuera verdad, y habrás aprendido el secreto de la oración.

Mi esposa tuvo una visión maravillosa en la que se encontraba en un bosque de árboles. Caminando por un claro, vio gente reunida alrededor de un altar. Una señora se acercó, llevando un libro titulado, La creencia de la fe y el perdón de los pecados según el judaísmo. Al llegar al altar, ella comenzó a leerlo en voz alta. Poco después, otra señora apareció, llevando un libro titulado, La creencia de la fe y el perdón de los pecados según el cristianismo. Acercándose al altar, ella también abrió su libro y comenzó a leer. Mientras mi esposa escuchaba, se dio cuenta de que era infinitamente más difícil ser cristiano que ser judío. Ella vio que todo era psicológico. Que nada se hace en el exterior, porque todo viene de dentro.

Browning comenzó su maravilloso poema, “Día de Pascua”, con las palabras: “¡Qué difícil es ser cristiano”. Y Chapman dijo: “El cristianismo no ha sido intentado y demostrado defectuoso. Ha sido intentado y encontrado difícil y por lo tanto abandonado.” ¿Por qué? Porque un cristiano no puede escurrir el bulto y culpar a otro. El cristianismo está construido sobre la base de que todos somos uno. De que el hombre está siempre atrayendo la confirmación de lo que está haciendo dentro de sí mismo. De que tu mundo da testimonio de lo que te estás haciendo a ti mismo. Esto es difícil de aceptar, sin embargo es el cristianismo. Nadie viene a mí, salvo que mi Padre que me envió le llame. Yo y mi Padre somos uno, por lo tanto, yo invito a todos los que entran en mi vida a que me revelen lo que yo estoy haciendo en mi imaginación.

Aprende cómo orar. Domínalo y haz tu mundo conforme al ideal que tú quieres experimentar. Deja de pensar en, y empieza a pensar desde. Pensar desde el deseo cumplido es realizar lo que nunca experimentarás mientras estés pensando en él. Cuando te pones en el estado del deseo cumplido y piensas desde él, estás orando, y de un modo que tu mente racional no conoce, tu deseo se convertirá en un hecho en tu mundo. Tú puedes ser el hombre o la mujer que quieres ser, cuando sabes cómo orar. Todas las cosas son posibles para el que cree, por lo tanto aprende el arte de creer y convencerte de que es verdad. Entonces un día, ocupando espacio y tiempo en tu imaginación, serás visto por otro, que te llamará o te enviará una carta verificando tu visita. Esto lo sé por experiencia.

La Biblia no es sólo bella poesía; es la palabra inspirada de Dios. Escrita por poetas, ellos han dado sentido ampliado a las palabras normales. Cuando tú pones tu cuerpo en la cama y asumes que estás en otra parte, ¿no eres todo imaginación? En el acto de imaginar, tú partes de las oscuras cavernas de este cuerpo y apareces donde te imaginas estar, porque tú eres Dios – todo imaginación – y no puedes morir. Tú no puedes ir a la muerte eterna en eso que no puede morir, ¡y tu ser inmortal es la imaginación! Tú eres el ser central de las Escrituras – el llamado Jesucristo, que es el Señor Dios Jehová – que descendió aquí con un propósito.

Mientras estés aquí, debes pagar el precio de vivir en el mundo del César. Tú puedes criticar a nuestros políticos y protestar por cualquier subida de impuestos, pero seguirás siendo gravado. Todo lo que tienes que hacer es aprender el arte de la oración y ganar más dinero.

Me acuerdo de una historia contada del difunto presidente Kennedy. Parece que su padre – que había, en una generación, hecho algo así como cuatrocientos millones de dólares – se quejaba de que sus hijos estaban gastando demasiado dinero. En un banquete, el presidente Kennedy dijo: “La única solución a este problema es que padre gane más dinero.”

Un día, una amiga me dijo que cuando era una niña, su padre decía: “Si tú no tienes más que un dólar y fuera necesario para ti gastarlo, hazlo como si fuera una hoja seca, y tú el dueño de un bosque ilimitado.” Si uno realmente sabe cómo orar, podría gastar su dólar y luego reproducirlo de nuevo. Como ves, este mundo es traído a la existencia por la imaginación del hombre, así que es muy importante aprender el secreto de la oración.

Si tú todavía estás deseando, ¡detenlo ahora mismo! Pregúntate a ti mismo cómo sería si tu deseo fuera una realidad. ¿Cómo te sentirías si fueras ya el que te gustaría ser? En el momento en que atrapas ese estado de ánimo, tú estás pensando desde él. Y el gran secreto de la oración es pensar desde, en lugar de pensar en. Anclado aquí, conoces dónde vives, tu saldo bancario, tu trabajo, acreedores, amigos y seres queridos – ya que estás pensando desde este estado. Pero tú puedes moverte a otro estado y darle la misma sensación de realidad, cuando encuentras y practicas el gran secreto de la oración.

Toma mi mensaje en serio y vive por él. Practica el arte de la oración diariamente, y entonces un día encontrarás que la oración más eficaz es: “Gracias, Padre.” Tú sentirás este ser dentro de ti como tu propio yo. Puedes hablar de él como “tú”, sin embargo sabes que es “yo”. Entonces tendrás una relación tú/yo, y te dirás a ti mismo: “Gracias, Padre.” Si quiero algo, sé que el deseo viene del Padre, porque todos los pensamientos surgen de Él. Habiéndome dado la urgencia, le doy gracias por cumplirla. Luego camino por la fe, en la confianza de que el que me la dio por medio del deseo la vestirá en forma corporal para que yo me la encuentre en carne.

No te entregues al hábito de juzgar y criticar, viendo sólo cosas desagradables. Tienes una vida – vívela noblemente. Es mucho más fácil ser noble, generoso, amoroso y amable, que ser crítico. Si los demás quieren hacerlo, déjales.

Ellos son un aspecto de ti mismo que tú no has superado todavía, pero no caigas en ese hábito. Simplemente agradece a tu Padre celestial una y otra y otra vez, porque al final, cuando caiga el telón sobre este maravilloso drama, el actor supremo se levantará de todo ello y tú sabrás que tú eres Él.

Ahora entremos en el silencio.



Traducido por Javier Encina
La conferencia original en inglés es THE SECRET OF PRAYER (Neville Goddard 10-06-1967)




4 comentarios:

  1. Muchas gracias por la traducción y la puesta a disposición de esta maravillosa información para todos nosotros.

    Saludos cordiales y afectuosos desde Colombia.

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  2. Gracias Padre!!! Maravilloso!! Gracias!!!

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  3. Que maravilloso!!! Gracias por compartir .

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